viernes, 15 de febrero de 2013

Autosuperación: de lo imposible a lo posible


Todos conocemos a alguna persona, y tal vez nos haya pasado incluso a nosotros mismos, que, aún teniendo en mente numerosos sueños y proyectos no nos atrevemos a ponerlos en marcha.
Algunas cosas que la persona se dice en estas situaciones es: “es muy difícil”, “no va a dar resultado”, “es algo muy bonito pero es sólo un sueño”….  Y le dedica muchas más energías a encontrar mil justificaciones para no hacerlo que para tratar de realizarlo.
En la base hay un sentimiento de no ser capaz y un cuestionamiento de la propia valía. Si no pongo mi proyecto en marcha, si no lo intento, no le dedico esfuerzo…. Siempre puedo salvar mi autoimagen pensando que no salió porque no tuve tiempo, dinero, por las obligaciones…. Pero no porque no pudiera. Intentamos evitar el sentimiento de fracaso que nos provocaría el haberlo intentando y que no hubiera salido. También hay mucha exigencia, de no ser capaz de permitirse ningún error, si no lo intento, tampoco “lo haré mal”.
Pero esto en sí mismo es lanzarnos piedras a nuestro propio tejado. Hay muchas personas con muchísimas cualidades, y con mucha vocación, que por el miedo a fracasar no se arriesgan siquiera a tratar de poner en marcha algo que sin duda les llenaría de satisfacción. 


Claro que cuando uno empieza algo surgen muchos sentimientos: la inexperiencia, el no saber, el miedo a que salga mal…. Pero la gran mayoría de las veces, con una adecuada preparación, organización y trabajo es más que probable que puedas conseguir alcanzar objetivos que son importantes para ti. Siempre puedes buscar apoyos y gente que te pueda orientar y ayudar a llevarlos a cabo, tampoco hace falta hacerlo todo solo. Y en cualquier caso, siempre contarás con la satisfacción de no quedarte con la incertidumbre de “¿Cómo sería mi vida si hubiera hecho….?”, y de haberte lanzado, no desde un impulso sino desde algo reflexionado y con cabeza, a hacer aquellas cosas que te gustaría hacer.
Puede que algunas no salgan, pero sin duda, habrá otras que sí puedas conseguir. Por lo que, si estás insatisfecho que algunos ámbitos de tu vida, párate un momento a reflexionar qué es lo que te gustaría cambiar, identifica tus objetivos, y…. ¡ponte a ello!