viernes, 1 de noviembre de 2013

La inteligencia emocional: conoce y maneja tus emociones

Todos hemos escuchado hablar sobre la inteligencia: fulanito es muy listo, tal niño es superdotado, a Pepito parece que no es tan listo como los otros… pero lo que se medía en estos casos era únicamente un tipo de inteligencia: la inteligencia intelectual.

Sin embargo, cada vez está empezando a ser más conocido otro tipo de inteligencia que mucha gente hasta ahora desconocía: la inteligencia emocional.

Fue en 1990, cuando el psicólogo Peter Salovey, de Yale, y Jon Mayer, empezaron a utilizar este término cuyo significado engloba la habilidad para comprender nuestros sentimientos, la compresión de sentimientos de otras personas (es lo que se conoce como empatía) y el control de la emoción de forma que haga la vida más interesante.


Es una forma cada vez más extendida para restablecer la salud y el bienestar entre las personas, que aprendan a conocerse y a respetarse,y mejorar las habilidades necesarias para poder relacionarse con uno mismo y con las personas de que le rodean.


En los talleres de inteligencia emocional se trabajan temas tan importantes como son: el reconocimiento de las emociones, aprender a aceptarlas y expresarlas; mejorar la forma de comunicación: ver qué es lo que transmite nuestro cuerpo y nuestra voz, así como los de otras personas (la comunicación no verbal), y mejorar la forma de comunicarse con otras personas, desde la escucha hasta la forma de expresarse.

Otros de los temas que también se abordan, y que son otro de los motivos, junto con el de las emociones, que hacen que la gente les resulte interesante estos talleres, es que se aborda la resolución de conflictos: se trabaja la asertividad, el poder ocupar tu sitio sin avasallar ni dejar que te avasallen, y la manera más adecuada de expresar y de saber afrontar desacuerdos y críticas, para que no constituyan un ataque a otros, y aprender a defendernos cuando otros nos realizan esas críticas.



Aprender a hacer un buen uso de las emociones y entrenar las habilidades expuestas anteriormente, ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas, ya que abre una puerta a poder relacionarse de una forma más saludable tanto consigo mismos, mejorando su autoestima, así como mejorar las relaciones con otras personas y ayudarles a conseguir sus objetivos con mayor motivación.